Escrito 11 August 2007 - 01:10 AM
Hyundai i30
El i30 es un modelo con carrocería de cinco puertas y dimensiones semejantes a las de un Opel Astra o un Renault Mégane. Mecánicamente comparte muchos de sus elementos con el KIA cee'd.
Está a la venta desde 15.060 € hasta 21.560 € con dos motores Diesel (90 y 115 CV) o dos de gasolina (109 y 122 CV), y tres niveles de equipamiento: «Classic», «Confort» y «Style». En octubre de 2007, Hyundai añadirá dos motores más, uno de gasolina con 143 CV y un Diesel de 140 CV, y dos niveles de equipamiento nuevos: «Style Sport» y «Premium». En esa fecha también estará disponible una caja de cambios automática, de cuatro velocidades, para los motores de 115, 122 y 143 CV.
Es un coche muy agradable de conducir por ciudad o por carretera a un ritmo normal. La suspensión es confortable, el habtáculo está bien aislado acústicamente y todos los mandos relacionados con la conducción se manejan con mucha suavidad. Es estable y seguro en todo tipo de carreteras y se desenvuelve mejor en la rápidas; el control de estabilidad es equipo de serie en todas las versiones. Un Mazda 3 o un SEAT León son preferibles para este tipo de carreteras lentas.
Como el KIA cee'd, tiene un gran espacio interior y un acabado bueno. Por estos motivos, es un modelo recomendable, por lo menos, en la misma medida que lo puede ser un Ford Focus, un Renault Megane o un Toyota Auris.
Además de su buena habitabilidad, es funcional por la cantidad de compartimentos que tiene para dejar objetos. El maletero tiene un volumen de 340 l; es un tamaño normal para un coche de estas dimensiones. En el suelo del maletero hay una red para sujetar la carga y, bajo él y junto a la rueda de repuesto, huecos para objetos pequeños.
La versión Diesel 1.6 CRDi 115 CV Style cuesta 20.560 €. A pesar de ser la de menor equipamiento disponible con ese motor, de serie tiene control de estabilidad, aibags frontales, laterales delanteros y de cortina, ordenador, climatizador, cierre automático de puertas, retrovisor interior de oscurecimiento automático, conexión automática de luces y limpiaparabrisas, y un equipo de sonido con cargador de seis discos y conexiones auxiliares USB o para un reproductor mp3.
Son más baratos que esta versión del i30, el Chevrolet Lacceti 2.0 TCDi, el Citroën C4 HDi, El Fiat Bravo 1.9 120 M-Jet, el Peugeot 307 HDi, el Renault Megane dCi o el Opel Astra. Los tres modelos franceses tienen motores menos potentes y están menos equipados; el Chevrolet Lacetti tiene un motor de 121 CV (6 CV más) y un equipamiento similar. El Opel, a igualdad de equipamiento, es ligeramente más costoso si bien su motor es 5 CV más potente. Un SEAT León tiene un precio parecido (relación de modelos ordenada por precios).
El KIA cee'd con el mismo motor, un equipamiento semejante que incluye una suspensión que KIA denomina deportiva y llantas de 17" cuesta 19.247 €, 1.313 € menos que el i30.
La diferencia de precio con relación a modelos de fabricación europea no es la que había con anteriores modelos de Hyundai, como el Accent o el Elantra, pero la relación entre valor y precio del i30 es más convincente. Por ahora, hay un descuento que incluye una aportación del concesionario (que es de 841 € en la versión i30 1.4 Classic).
Todos los motores tienen cuatro cilindros y cuatro válvulas por cilindro. De gasolina hay un 1,4 l de 109 CV, un 1,6 de 122 CV y un 2,0 l de 143 CV. Los Diesel son dos variantes de un 1,6 l (90 ó 116 CV) y un 2,0 l de 140 CV. Son los mismos que puede tener el KIA cee'd.
El i30 con el motor Diesel de 115 CV es un coche agradable de conducir en todo tipo de vías. Destaca por la buena respuesta que tiene en ciudad y no por prestaciones ni por lo que gasta (más impresiones de conducción).
Todos los motores —salvo el Diesel más potente— van unidos a un cambio manual de cinco velocidades. El Diesel de 140 CV está asociado a un cambio de seis velocidades.
Inicialmente hay tres niveles de equipamiento: «Classic», «Comfort» y «Style». El primero no tiene aire acondicionado de serie ni puede tenerlo opcionalmente. Merece la pena escoger el segundo; cuesta 1.500 € más y tiene de serie tres elementos que faltan en el «Classic»: climatizador, volante y pomo forrados de cuero, y volante con ajuste horizontal y vertical. También tiene elementos como mandos de la radio en el volante, avisador de cinturón no abrochado en las cinco plazas (imagen), conexión para fuentes de sonido externas (imagen), reposacabezas activos, faros antiniebla, rueda de repuesto de la misma medida que las otras y ordenador.
El «Style» cuesta 2.500 € mas que el «Comfort» y tiene algunos elementos que se pueden valorar, como el indicador de presión de los neumáticos, asientos de tapicería de tela y cuero, llantas de aleación, retrovisor interior con oscurecimiento automático, retrovisores exteriores plegables eléctricamente, sistema de ayuda para aparcar o asientos delanteros con calefacción.
En octubre habrá versión «Style Sport», con neumáticos de 225 y llantas de 17” (imagen). También habrá otra denominada «Premium» con asientos tapizados en cuero y techo solar eléctrico (imagen).
El único elemento opcional en cualquier caso es la pintura metalizada; es decir, lo que no tiene de serie no lo puede tener opcionalmente. Entre los elementos que se pueden echar en falta están el navegador, los faros de xenón, las cerraduras automáticas o el arranque sin llave.
Hay algunas opciones de concesionario como diversas llantas, un spoiler trasero y la bola de remolque. También se puede perdir un sistema Bluetooth para teléfonos móviles (comentarios sobre este dispositivo)
El i30 es el primero de los modelos con la nueva denominación de Hyundai. Normalmente, cuando el nombre es una palabra, la idea es llamar la atención sobre el modelo; por el contrario, si se escoge una combinación de letras y números, lo que se quiere resaltar es la marca.
A finales de 2007 y durante 2008 aparecerán el i10 en lugar del Atos, el i20 en lugar del Getz y el i40 en lugar del Sonata. A diferencia de los dos primeros, el Sonata no será un modelo completamente nuevo, sino una remodelación. Este mismo año se presenta la versión familiar del i30 (CW); posteriormente, habrá un tres puertas, un descapotable y un todoterreno. El diseño del i30 tiene algunos rasgos en común con el prototipo Arnejs.
De momento, el i30 se fabrica en Corea. A partir de 2009, se fabricará en una planta que Hyundai está construyendo en la República Checa. Hyundai espera vender en España 14.000 unidades al año.
Por habitabilidad, funcionalidad o calidad no hay nada que haga al Hyundai i30 un coche menos preferible que, por ejemplo, un Fiat Bravo o un Ford Focus.
Según nuestras mediciones, el i30 es uno de los coches de su tamaño con mayor amplitud en las plazas traseras. Hay el mismo espacio para las piernas que en un Volkswagen Golf y más que un Peugeot 308. Los pasajeros de estas plazas pueden ganar algo de confort introducciendo los pies por debajo de los asientos delanteros. Al sacarlos, los pies se enganchan con una parte del tapizado del asiento delantero.
También hay altura suficiente hasta el techo para acomodar pasajeros de hasta 1,9 m de alto; y anchura para que dos adultos no sientan agobiados o que tres niños viajen con cierto confort. La plaza central no es apta para adultos, excepto para utilizarla ocasionalmente. La porque queda algo más elevada que las otras dos, el túnel central es muy voluminoso (sobre todo tratándose de un tracción delantera) y el apoyacabezas de esa plaza tiene un recorrido que es corto para que resulte eficaz con alguien de más de 1,70 m.
Es fácil encontrar una posición al volante cómoda, gracias a las regulaciones del asiento (incluye ajuste del apoyo lumbar) y del volante, que las tiene en altura y profundidad. Si se va con el asiento en una posición muy retrasada, el volante queda algo lejos incluso acercándolo al máximo y llevando el respaldo casi vertical.
Para regular la inclinación del respaldo hay una palanca, no es difícil de accionar estando sentado pero es complicado dar con el punto adecuado. En km77.com normalmente preferimos una ruedecilla, ya que permite articular el asiento con mayor precisión y hacerlo en marcha sin riesgo de que el respaldo se mueva.
Los apoyacabezas delanteros se pueden ajustar longitudinalmente, además del ajuste normal de altura. Hay tres posiciones que se seleccionan tirando del apoyacabezas hacia adelante. Además son de tipo activo (reduce las consecuencias de un golpe por detrás).
Los plásticos empleados en el salpicadero y las puertas me han parecido de los mejores que se pueden encontrar en un coche de este precio (son claramente mejores que los de un Toyota Auris o un SEAT León). El de la zona superior del salpicadero y de las puertas, tanto las delanteras como las traseras, tiene un diseño que repite una trama geométrica y es blando al tacto; en el resto de los recubrimientos hay un plástico duro pero con apariencia robusta. También hay algún plástico pintado de buena calidad en la zona de los mandos de las puertas (en las cuatro).
El i30 es, además, un coche funcional por la cantidad de huecos que tiene para dejar todo aquello que normalmente llevamos en los bolsillos o se deja dentro del coche (com el mando del garaje, las llaves, el teléfono o unas gafas): hay bolsas en las cuatro puertas (pequeñas), mallas elásticas en los respaldos de los asientos delanteros, portagafas en el techo, reposabrazos central con un compartimento doble (imagen), tres portalatas y dos compartimentos con tapa en la consola central (imagen del superior; imagen del inferior). Algunos de estos huecos van tapizados o tienen un fondo de plástico antideslizante.
Hyundai también ha prestado atención al maletero. Está tapizado, iluminado y tiene varias fijaciones para una red elástica (imagen). Bajo el piso hay un doble fondo con una rueda de repuesto (del mismo tamaño que el resto) y unos compartimentos de plástico, en ambos lados, para guardar algunas cosas. Para acceder a estos huecos no es necesario levantar todo el enmoquetado del maletero sino que resulta suficiente con levantar el lateral correspondiente (tiene un pliege que facilita esta operación).
La iluminación del habitáculo esta razonablemente resuelta: hay dos plafones, uno delante del todo cuyas luces hacen las veces de las de lectura de mapas, y otro colocado entre los asientos traseros y los delanteros. Detrás no hay luces de lectura.
El asiento trasero está dividido en proporciones 60/40, que se pueden abatir independientemente. Al abatirlos, quedan prácticamente enrasados con el fondo del maletero (la banqueta queda vértical junto a los respaldos delanteros; imagen). De esta forma, el maletero tiene 1.250 l de capacidad (340 l con los asientos en su posición normal).
Aunque el Kia cee'd es básicamente el mismo coche que el i30, los salpicaderos tienen diferencias que impiden confundirlos (imagen del KIA; imagen del Hyundai).
El climatizador es capaz de refirgerar el habitáculo con rapidez y puede dar un caudal de aire grande. Respecto a otros, en este he tenido que seleccionar una temperatura más alta de lo habitual para no pasar frío. La temperatura se selecciona con una ruleta, el resto de las funciones se operan con botones. No tiene selección independiente de temperatura para el pasajero ni recirculación de aire automática.
Todos los mandos están iluminados con un color azulado, como el cuadro de intrumentos y las pantallas del equipo de sonido y del climatizador. También están ilumindas las conexiones auxiliares para una memoria USB o un reproductor mp3 portátil (tipo ipod).
El cuadro de instrumentos tiene cuatro indicadores analógicos y una pantalla para la información del ordenador. En ciertas condiciones condiciones de luz ambiente y si el conductor lleva gafas de sol resulta dificil ver lo que marcan los indicadores; con la pantalla no hemos tenido ningún problema.
La visibilidad es buena en todas las direcciones excepto hacia los tres cuartos traseros, donde los montantes gruesos impiden tener un campo de visión adecuado.
Para facilitar las maniobras en lugares angostos, los retrovisores exteriores son plegables eléctricamente en las versiones Style y Premium. Los faros son, en todo caso, de lámpara halógena.
El i30 es un coche en el que prima el confort sobre una respuesta ágil y directa. No es un ocche torpe ni inestable, pero no tiene ni una suspensión ni unos neumáticos que lo hagan ágil.
Donde más satisfactorio me ha parecido es en ciudad y alrededores. En este entorno es un coche cómodo por suspensión y sonoridad, y resulta muy agradable de conducir. También es un coche recomendable para viajar a ritmo normal por cualquier tipo de carreteras, especialmente las más rápidas.
Mecánicamente, el i30 comparte muchos elementos con el KIA cee'd. Nosotros hemos apreciado diferencias entre ambos: el KIA que hemos probado tenía cierta agilidad de reacciones y un tacto que puede satisfactorio para quien disfrute conduciendo porque balancea poco y puede cambiar de dirección rápidamente, algo que no sucede en la misma medida en el Hyundai.
También hay diferencias en la dirección, algo más dura en el modelo de KIA. La del Hyundai i30 es muy blanda, lo que facilita la conducción en ciudad pero la hace más sensible en carretera a velocidades altas. También resulta poco informativa e imprecisa, algo en lo que quizás tengan que ver los neumáticos (Kumho Solus KH15 de medida 205/55 16) de flanco poco rígido.
En todo caso, el i30 es un coche seguro. No tiene reacciones que puedan pillar por sorpresa al conductor salvo, quizás, en frenadas muy fuertes. Si esto sucede, el control de estabilidad (de serie en todas las versiones) entra en funcionamiento evitando que vaya a más.
El motor Diesel de 116 CV, que es el que hemos probado, tiene una respuesta suave y suficiente fuerza durante el régimen en el que gira habitualmente un motor por ciudad, es decir, a medio y bajo régimen.
En este último caso, a bajo régimen, se desenvuelve mejor que muchos otros turbodiésel actuales. No presenta ninguna dificultad la tarea de iniciar la marcha desde parado o salir de un ceda el paso a poca velocidad en segunda marcha. Por su respuesta al acelerador, va igual de bien en carreteras lentas si hay que acelerar intensamente con frecuencia y en las rápidas donde la velocidad es mayor y la aceleración, menor.
La zona de mejor respuesta del motor está entre 1.800 y 4.000 rpm. Cuando supera las 4.000 se nota que comienza a perder fuerza aunque el motor continua subiendo de vueltas con facilidad hasta que llega a 4.500 rpm, momento a partir del cual se vuelve muy perezoso.
Según nuestras mediciones, la unidad que hemos pruebado no ha sido particularmente rápida: el KIA cee'd, con el mismo motor y desarrollos, necesitó menos tiempo en todas las mediciones. Un Citroën C4 HDI (110 CV), un Opel Astra 5p 1.7 CDTi (100 CV) o un Mazda3 CRTD (109 CV) también han sido más rápidos.
El i30 1.6 CRDi tampoco ha destacado por tener un consumo muy bajo. En un recorrido por carretera de más de un carril por sentido, a una media de 133 km/h, gastó 6,5 l /100 km (a 120 km/h en quinta, el motor gira a 2.700 rpm)); en ese mismo recorrido un Mazda3 1.6 CRTD gastó 5,7 l/100 km. En ciudad y alredores, conduciendo con suavidad, el consumo medio del i30 es de alrededor de 8,0 l/100 km.
Con la caja de cambios manual de cinco velocidades, los desarrollos están ajustados para alcanzar la velocidad máxima a 4.235 rpm, cuando el régimen de potencia máxima es 4.000 rpm. La caja de seis velocidades que tiene la versión de 2,0 l le sentaría muy bien a esta de 1,6; de esta forma el consumo a velocidad constante disminuiría y el ruido del motor podría ser menor.
La palanca del cambio tiene un manejo correcto: las marchas entran con facilidad, los recorridos no son largos y es suficientemente rápida. Con la caja automática de cuatro marchas, la velocidad y la potencia máxima se alcanzan casi simultáneamente.
FUENTE: www.km77.com
FECHA: 09-08-2007